LIOPLEURODON.



Si viéramos a este dinosaurio acuático, a este reptil marino de finales del Jurásico, no nos cabría la menor duda de que se trataba de un cazador formidable. De que era un gran depredador que reinó en mucho de los océanos antiguos sobre los otros animales prehistóricos.

Su principal característica era su tamaño. Era enorme, y la especie más grande, Liopleurodon ferox, alcanzaba los 13 metros de longitud y un cráneo de 1,80 metros. Rivalizando con otros grandes depredadores de la prehistoria como el Dunkleosteus o el Mosasaurus.

Actualmente se sabe que el temible Depredador X, fue también un Liopleurodon, que pudo llegar a los 15 metros de longitud, rivalizando así con el otro mayor superpredador: El Megalodón.
Su otra característica era su dentadura, llena de dientes afilados especializados en la captura de escurridizas presas: grandes peces, tiburones pequeños, calamares gigantes y otros reptiles marinos como las especies del género Ichthyosauria.




Los otros dos rasgos significativos eran:

Primeramente tenía cuatro aletas que hasta ahora se pensaba que utilizaba  para nadar.  Pero los últimos años, después de investigar la forma hidrodinámica del cuerpo, se llega a pensar que únicamente tenía dos aletas natatorias (delanteras) y las otras dos utilizaba como a modo de timón.

El otro rasgo significativo fue su capacidad olfativa, según su morfología, se piensa que tenía una capacidad olfativa muy desarrollada, más que los tiburones actuales que son capaces de detectar una gota de sangre en una piscina llena de agua.



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