SKORPIOVENATOR



ARGENTINOSAURUS.
En una excavación realizada en algún lugar de la Patagonia argentina, se descubrieron decenas de huevos en un estrato terrestre que correspondía a al Cenomaniano (Cretácico superior), hace aproximadamente 95 millones de años. Muchos de los huevos se encontraban enteros, con sus pequeños dinosaurios dentro. En la misma excavación, se encontró parte del esqueleto de un gran saurio, de un carnívoro. Lo primero que se pensó, es que este saurio encontrado, sería el progenitor de los huevos que, por algún motivo murió. Pero se volvieron analizar los huevos, de forma más concienzuda; y se observó que muchos de estos habían sido saqueados, rotos y devorados... quizá el esqueleto del saurio encontrado no era del progenitor, sino de un gran oportunista que descubrió los huevos y que cuando la verdadera madre descubrió mató de un gran golpe certero y terrible. Los huevos pertenecían realmente al Argentinosaurus, uno de los dinosaurios más grandes que jamás han existido y capaz de matar de una coz al "comehuevos" encontrado.

"Comehuevosarius", sería un nombre ideal. Pero algún experto decidió llamar a este animal prehistórico el Skorpiovenator. Su nombre significa literalmente "cazador de escorpiones", y no fue tanto por que cazara escorpiones sino porque en uno de los yacimientos se encontraron el esqueleto rodeado de una gran cantidad de escopiones. Y mientras más escavaban, más escorpiones encontraban, una peculiaridad que llamó la atención de los expertos poniendo nombres.



El  Skorpiovenator fue un Abelisaurido, una familia de terópodos compuesto en su mayoría por cazadores fuertes y rápidos que compitieron por los primeros puestos en la pirámide alimenticia. En concreto el Skorpiovenator, no fue de los más grandes. Por los huesos encontrados, se piensa que alcanzó los 7 metros de largo y de alto llegaba a los 4, pudiendo pesar hasta 2 toneladas en algunos casos. Por supuesto, estaba muy alejado de los grandes terópodos como el Tiranosaurio Rex o el Giganotosaurus (este último también vivió en Argentina y coetáneo). Aparte del Giganotosaurus, tuvo que competir con el Acrocanthosaurus o el Ilokelesia, los dos grandes carnívoros. En efecto, la Patagonia argentina era un hervidero de diferentes especies de saurios prehistóricos.

Entre las características más destacables del Skorpiovenator, podemos destacar que su cabeza era corta, y que su mandíbula era proporcionalmente grande, de hecho, alberga mayor cantidad de dientes que otros Abelisauridos. El cráneo era relativamente ligero y la parte posterior de todo el cuerpo estaba recubierta de protusiones, berrugas y escamas que le protegían y que para nosotros, le darían un aspecto más feroz.

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