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EURYPTÉRIDOS. EL JAEKELOPTERUS.

A veces me gusta deleitarme con los animales prehistóricos más antiguos, dejar de un lado los grandes saurios a los que estamos acostumbrados a ver y que son más conocidos, y adentrarme en el principio de la vida, de la evolución. Cuando las ramas evolutivas existentes eran más diversas y donde encontramos animales primitivos y, que en cierta manera, despiertan nuestra imaginación.

El Jaekelopterus es un buen ejemplo de ello. Si leemos algún libro de ciencia ficción, de otros mundos y de inventadas criaturas que vivían en él, podríamos encontrar un Jaekeloptero nadando entre sus mares.

Breve descripción del animal: este animal prehistórico, es del orden de los Euryptéridos, es decir, de los escorpiones de mar. Entre todas las especies de estos escorpiones antiguos, el más grande es el Jaekelopterus.

Sus dimensiones son tremendas, estamos hablando de más de 2,5 metros de largo (imagínate un escorpión de 2,5 metros de longitud entrando por la puerta de la habitación yendo directamente hacia ti... acojona eh?) Tan grande era, que es considerado un depredador que ostentaba uno de los puestos más altos en la cadena trófica.  

¿Cómo cazaba?


Probablemente esto sea lo más asombroso de todo. El Jaekelopterus tenía dos pinzas de nada menos que de unos 50 cm en dos de sus apéndices que podría extender para agarrar fuertemente a su presa. Acercarse y con una rápida extensión de sus apéndices mantenía inmóvil al depredado mientras se lo comía.


Esto conlleva un dato más. Hemos dicho que podría alcanzar los 2,5 metros de largo. Pero cuando sus patas y garras extendía, la longitud de este aumentaba hasta un metro, llegando a medir 3,5 metros de largo.

No obstante, nadie parece asegurar que fuera un auténtico depredado, y parece ser, que este animal podría obtener la mayor parte de su alimentación de la carroña de otros animales muertos.  

Como ya se entiende por el nombre, este animal era marino. Pero eso no es exacto, realmente era acuático, pero parece ser que no vivía en mares, sino en pantanos, rios, etc...
Vivió en el Devónico, hace 390 millones de años, cuando muchas de las tierras continentales aun estaban unidas.

Por último, estos animales, están un poco en tierra de nadie. No se sabe con exactitud si realmente están relacionados con los escorpiones, con los arácnidos o con el cangrejo de herradura.


Pterygotus

Retrocedamos un "poco" en el tiempo. Por supuesto, cuando digo poco, lo digo en broma y me refiero a mucho. El animal prehistórico que va a protagonizar esta entrada no vivió hace 10.000 años, ni 100.000 años, ni siquiera 1 millón de años.... sino 450 millones de años (450.000.000 de años).

Era una época que se le denomina Silúrico. El calentamiento de la Tierra propiciaba que los mares conquistarán grandes extensiones de terreno, océanos calientes donde se desarrollaban prácticamente toda la vida compleja del planeta.

Esta fue una época perfecta para que la evolución experimentara nuevos diseños que luego, con el tiempo, mientras unos desaparecían, otros sobrevivirían dado lugar a los grandes grupos (filos) que hemos podido encontrar en nuestro planeta.

En aquella época, los artrópodos fueron los reyes que gobernaban sobre las demás especies. Vertebrados, moluscos, etc... todos tenían que vivir bajo el mandato de estos. Y entre todos los artrópodos, los más grandes, los grandes superdepredadores fueron los Pterygotus . Un género de artrópodos extinto que se les conoce también con el nombre de escorpiones marinos o escorpiones gigantes.

Junto con el Jaekelopterus rhenaniae, el Pterygotus es considerado como uno de los animales más grandes de la época. Podía superar los 2,3 metros de longitud, tenía 8 patas para moverse por el suelo marítimo, 2 patas que le ayudaban a nadar (aunque nadaba con el movimiento de su cuerpo) y luego otras 2 patas acabadas en pinzas dentadas que le eran útiles para atrapar y sostener a su presa mientras la devoraba. Su cuerpo alargado y blindado. Poseía una buena visión ya que tenía 2 ojos "normales" y 2 ojos más compuestos.... como los de las moscas pero más primitivos. Además, si por el motivo que fuera, no encontraba presas en las zonas costeras, podía remontar acaudalados ríos para encontrarlas.

Fue tan eficaz, tan exitoso el diseño de su cuerpo, que este animal prehistórico del Silúrico, vivió más de 30 millones de años. Quizá ese número no nos diga nada, pero hay que tener en cuenta que la historia del hombre apenas supera los 6.000 años, que la especie humana no supera los 300.000 años de historia, y que el Australophitecus (el primer mono en caminar a dos patas) apareció hace 4 millones de años.

La desaparición del Pterygotus se debió a la evolución de los vertebrados. Cuando aparecieron fuertes peces acorazados y con potentes mordeduras (como el Dunkleosteus) capaces de destrozar el caparazón externo del artrópodo prehistórico.





Acanthostega



El Acanthostega es el tetrápodo más antiguo conocido. Es el antecesor del Ichthyostega y el sucesor del Tiktaalik. Es de los primeros vertebrados que  asomaron la cabeza fuera del agua para ver que había fuera y para cazar insectos y artrópodos cercanos al agua. Recordemos que un tetrápodo es aquel animal que tiene cuatro patas, y que las utiliza, que no son simplemente muñones.

Decir que es el tetrápodo más antiguos conocido es mucho. Fue un animal que empezó a asentar la estructura ósea necesaria para poder caminar fuera del agua. Una estructura que, perfeccionada, sirvió de base para todos los demás tetrápodos ( anfibios, reptiles, mamíferos y aves).

Y cómo era este animal prehistórico?

Pues como el Ichthyostega, no superaba el metro de longitud y sus patas tenían 8 dedos. Y como el Tiktaalik, ya tenía un cráneo separado del cuerpo, que podía mover mientras el cuerpo no... a diferencia de los peces.

Como los primeros anfibios, los primeros que salieron del agua, su respiración era una combinación de sencillos pulmones con agallas.

Este primogénito antiguo de la evolución, vivió en las poco profundas aguas del Devónico, hace 370-360 millones de años.

Un animal curioso verdad?

Lepismas, un animal prehistórico aun vivo.

A todos los amantes de los animales prehistóricos, nos gusta descubrir que, aunque no sea un Megalodón o un Oso de las Cavernas, podemos deleitarnos con la observación de un diminuto animal prehistórico aun vivo, un ser que no ha cambiado desde hace 400 millones de años y que para más gozo, es posible que los tengamos en casa.

Estos animales se llaman Lepismas, pececillo de plata o sardinetas, y  están en la Tierra hace tanto tiempo que vieron aparecer y desaparecer a los trilobites, los Dunkleosteus, al mismísimo Hurdía Victoria, al conocido T-Rex y hasta nuestros antepasados como el Australopithecus.

Este animalillo prehistórico es un insecto sin alas y tiene una longitud, sin incluir sus extremidades, de cerca de un centímetro.
Su brillo metálico del cuerpo se debe a sus escamas plateadas, que aparecen después de su tercera muda.

Vive en lugares húmedos y oscuros, más frecuentemente en edificios viejos, o entre libros y papeles en las casas.


Se alimentan de hidratos de carbono como el almidón, u otros polisacáridos. También pueden digerir celulosa, perforar textiles almidonados, azúcar, cabellos, caspa, suciedad y moho, libros, algodón, lino, seda, incluida seda artificial, e incluso insectos muertos o su propia exuvia (piel mudada) y también ácaros.
Conducido por su hambre, un pececillo de plata puede incluso darse un capricho con ropa de piel (cuero) y tejidos hechos con ciertas fibras artificiales. Sin embargo, como muchos insectos, es capaz de interrumpir su actividad vital durante varios meses sin sufrir daño apreciable.

Su máximo depredador es el conocido vulgarmente tijereta o cortapichas, también las arañas y algunos tipos de ciempiés.


En fin, yo personalmente considero que ver este animal es todo un privilegio y un regalo, además es inofensivo para el hombre (no como las cucarachas), y me resultan graciosos cuando al encender la luz se detienen o corren hacia los recovecos pequeños y oscuros del baño... Posiblemente ha sido así (escondiéndose y buscando comida a oscuras) como han sobrevivido a tantos depredadores, a tantos cambios climáticos, a tantas catástrofes, guerras y a tantos años. Así que la próxima vez que veas uno y vayas a pisarlo, piensa que este es un animal prehistórico.

Tiktaalik



Tiktaalik tenía principalmente las características de un pez, pero con las extremidades formando estructuras esqueléticas similares a un brazo, parecidas a las del cocodrilo, incluyendo hombro, codo y muñeca. Tenía los dientes afilados de un depredador, y su cuello podía moverse independientemente de su cuerpo, lo que no es posible en otros peces. El animal también tenía un cráneo plano como el del cocodrilo; los ojos en lo alto de la cabeza, sugiriendo que pasaba mucho tiempo mirando hacia lo alto; cuello y costillas como las de los tetrápodos, las cuáles le servían para soportar el cuerpo y ayudarle a respirar por los pulmones; un largo hocico capaz de cazar presas sobre tierra; y una abertura branquial que, en animales más evolucionados, se convirtiría en oído. Sus descubridores opinaron que, con toda probabilidad, Tiktaalik flexionaba sus proto-extremidades en el lecho de los ríos principalmente y podría haberse empujado a sí mismo hacia la orilla por breves periodos. Estos especímenes alcanzaron un tamaño de 1.2 a 2.75 metros de longitud.

Vivió en el Devónico hace aproximadamente 375 millones de años.

Restos excelentemente preservados del Tiktaalik fueron encontrados en 2004 en la Isla de Ellesmere en Canadá.

Junto con el Ichthyostega y Celacanto o Coelacanthel, Acanthostega es uno de los animales prehistóricos que demuestran como se hizo la transición de pez a tetrápodo.

Para saber más:

Wikipedia.
http://www.nodo50.org.

Rhizodus. Rhizodont.


Con una gran cabeza y enormes dientes afilados y una presión mandibular muy elevada, el rhizodus podría devorar tiburones de la época. Medía entre 6 a 7 metros, un peso de 8 toneladas y unos dientes puntiagudos que alcanzaban medidas de 22 cm.

Como otros depredadores, el Rhizodus poseía una mandíbula baja y enorme, que al abrirla a gran velocidad producía un efecto de succión que facilitaba atrapar a la presa.
Por otra parte, se piensa que la mandíbula superior de este pez prehistórico no estaba fija a la cavidad craneal, dejándola con una gran movilidad que facilitaba la caza de sus presas y su posterior manipulación.

Rhizodus es un género extinto de un rhizodont, Una rama de la Sarcopterygii, Los vertebrados ósea que también incluye tetrápodos. Vivieron en el Devónico y se extinguieron al principio del carbonífero.

Stethacanthus


Stethacanthus es un tiburón primitivo, que vivió en las épocas del período Devónico y Carbonífero, alrededor de 360 millones de años.
Este tiburón prehistoricos podía medir hasta un metro de longitud y se piensa que era extremadamente ágil. Es probable que se alimentara de otras especies de peces pequeños.

Stethacanthus es más conocido por la inusual forma que presenta su aleta dorsal, que se asemeja a un yunque o la tabla de planchar.

Los pequeños picos (versión ampliada de la denticles cutánea comúnmente cubren la piel de tiburón) que abarca esta cresta, y la cabeza del tiburón también. Algunos científicos piensan la cresta puede haber tenido una función en el cortejo, tal vez la cresta era un símbolo de la virilidad, como la cornamenta de los ciervos, otros piensan que pueden haber sido utilizadas para defensa propia.

Curiosamente, de la "gran" cantidad de fósles encontrados del Stethacanthus no se ha encontrado ningún ejemplar hembra.

Jaekelopterus rhenaniae.


Jaekelopterus es una especie extinta de escorpiones de mar. Considerado como un antepasado del escorpión.
Tenía una longitud estimada de 2,5 metros con unos 180 kg de peso, es uno de los dos mayores artrópodos descubierto. Poseía una pinza de 46 cm y posiblemente no tenía depredadores.
Las dimensiones gigantescas de estos artrópodos se debe a dos causas principales:
1- No tenían la competencia con los vertebrados.
2- La cantidad de oxigeno en la atmósfera era hasta un 40% mayor que la actual. Estos artrópodos noposeían pulmones como nosotros, sino algo similar a las branquias que dejaban pasar el aire y recogían el oxígeno.

Se especula que este animal prehistórico , aunque se le considere escorpión de mar,
vivió en rios y lagos de agua dulce.

El Jaekelopterus rhenaniae vivió hace 390 millones de años en Europa en e Devónico, Paleozoico.

Ortocono.


Fueron unos moluscos de gran tamaño, tanto como un autobús, similares a un calamar gigante pero que presentaba una concha en forma de cono que cubría todo su cuerpo.
Largo y de forma tubular podia llegar a una longitud de más de 10 metros y 5 toneladas de peso.

Reyes de un mar que dominaba todo, donde la árida tierra no permitía que nada creciera. Su dieta es carnívora y se alimentan de otros invertebrados y hasta de los huevos de otros de su género.

A veces se le a confundido con Baculites, animales prehistoricos marinos con conchas en formas de cono y con una longitud máxima de 2 metros.

ICHTHYOSTEGA O ICTIOSTEGA



El Ichthyostega, cuyo nombre significa "con cráneo de pez", es considerado como uno de los primeros seres que se aventuraron a salir de las aguas prehistórica del Devónico. Alimento, curiosidad, tranquilidad fue aquello que encontró fuera del agua.

De los pantanos profundo, pudo salir gracias a sus fuertes aletas de ocho dedos que le permitieron desplazar su cuerpo por un terreno desierto, en busca de alimento, de tranquilidad o simplemente curiosidad. Tenía una tierra para él y para la evolución de los demás tetrapodos terrestres.

Quizá el movimiento no fue estilizado, pero sus patas eran lo suficientemente fuertes como para poder desplazarse por la tierra. A mi me recuerda a los saltarines del fango y posiblemente se parecieran un poco, pero el Ichthyostega sería más grande.



Como está considerado un animal puente entre los peces y los tetrapodos, tiene una morfología mezclada, por una parte parece un pez y por otra un anfibio e incluso un reptil. No obstante, no forma es difícil clasificarlo en alguno de los grupos, y sus características son verdaderamente curiosas.

Por ejemplo, sus patas no tienen 5 dedos, como todos los tetrapodos, como tú o como yo (siempre que no hayamos sufrido un accidente, que también sería mala suerte). Sino que tienen 8 dedos.

Ya que vivía en el agua y fuera de ella, tenía un sistema respiratorio similar a los anfibios. Branquias, sencillos pulmones y una piel que le permitía el intercambio de oxígeno. Es por ello que pudo adentrarse, y mucho para aquella época, introducirse en tierra firme. Una vez en tierra se piensa que se quedaba durante horas tomando el sol y aumentando la temperatura. Una característica que comparte con lagartos y demás reptiles.

A diferencia de la mayoría de los peces, el Ichthyostega tenía cuello. Su cabeza estaba diferenciaba de su cuerpo. Como tú y como yo.
Y otra característica que tenía y que diferenciaba de la mayoría de los peces era que su médula espinal estaba protegida dentro de una columna reforzada unida a la cintura pélvica fuerte y resistente capaz soportar la tracción de las patas traseras.
Pudo alcanzar el 1,5 metros de largo y su cabeza de pez aplanada y ovalada de 30 cm albergaba una boca repleta de dientes afilados, dientes de carnívoros.
Descendiente del Celacanto o Coelacanth, del que ya hemos hablado de él y que aun sigue vivo por los mares en las actuales. Debemos conocer al  Ichthyostega para tener una mejor idea de la evolución.




HYNERIA.


Hyneria es el género de una subclase de los sarcopterigio (peces con aletas carnosas). El Hyneria lindae, la única especie conocida, fue un superdepredador prehistórico que vivió durante el Devónico, hace unos 360 millones de años. En aquella época se consideraba un pez enorme, podía alcanzar los 5 metros de longitud, y llegaba a pesar hasta un par de toneladas.

Tenía una boca grande y una potente mordedura, su mandíbula estaba repleta de dientes muy afilados. Para su tamaño se cree que podía nadar muy rápido, convirtiéndole en un depredador letal. Grandes ojos, una buena vista y olfato sensible para la detección de sus presas eran dos ventajas físicas que le ayudaban a destacar sobre otros grandes depredadores. Entre sus presas podemos encontrar antiguos tiburones, otros grandes peces e incluso anfibios.

Por su morfología osea, por los huesos de las aletas y su constitución se piensa que sus aletas dorsales eran realmente potentes, y el Hyneria podría incluso haber salido del agua y aventurarse en tierra firme gracias a esta particularidad. Pensemos que un Hyneria de 2 toneladas necesitaba de aletas musculosas y fuertes capaz de moverlo fuera del agua... sin la ayuda de la flotabilidad del agua. 



No obstante, aunque un Hyneria pudo ser grande, pudo tener unos sentidos desarrollados, y una potente mordedura además de la capacidad de salir del agua. No lo podemos considerar como el superpredador de la época. Ya que en aquel entonces existía el Dunkleosteus, un pez acorazado que podía llegar hasta 10 metros de largo. Y que como ya se dijo en su entrada, el Dunkleosteus, podía hacer una presión en la mandíbula de 36.000 kg. La más potente registrada hasta la fecha.


DUNKLEOSTEUS


El mayor y mejor representante de los peces acorazados del Devónico (de 416 a 360 millones de años) era este monstruo marino que, desde las profundidades de los océanos prehistóricos y oscuros, ascendía para situarse en la cima de la cadena trófica, para ser el superdepredador de esta época de la prehistórica.

Se le llamó Dunkleosteus.

Su nombre viene a significar "con coraza de hueso"...

 Medía cerca de 10 metros de largo (como una Orca) y llegaba a pesar  4 toneladas. Cuando apareció este monstruo, los animales más grandes, los superdepredadores, eran "grandes artrópodos de unos 2 o 3 metros de largo (como el Pterygotus y el Jaekelopterus rhenaniae). Claro, con estas medidas nada podían hacer contra el Dunkleosteus y menos aun frente a su poderosa mordida que era capaz de triturar, romper los fuertes caparazones para llegar a su carne.

Su mordedura se ha considerado como una de las más potentes que jamás han existido, rivalizando con grandes saurios como el T.Rex. Después de analizar la anatomía  de realizar pruebas a escala, se piensa que la fuerza de presión por cm2 era de 5000 kg.  Una barbaridad comparada con nuestra mordedura que apenas supera los 10 kg por cm2. (Otros ejemplos serían las mordeduras de la Hiena con 80 kg/cm2, tiburón con 250 kg/cm2, un cocodrilo marino con 1700 kg/cm2 y T.Rex con 4000kg/cm2). Para ejercer esta gran presión sobre una zona puntual necesitaba de dientes lo bastante resistenes para no romperse. Así que la evolución les concedió unos dientes que no eran como los nuestros. Más bien, eran unas placas oseas envueltas en una gruesa capa esmaltada. Así que no solo comía desafortunados artrópodos o peces como primitivos tiburones, sino todo aquello que quisieran, incluso animales con conchas duras como algunos moluscos.

Una curiosidad: Antes la potencia de presión de la mordedura, la capacidad de triturar hueso y conchas, los expertos piensan que este animal prehistórico fue el que más ruido hacía mientras comía.

Pero no solo eso, hay que tener en cuenta que, aunque un artrópodo gigante fuera capaz de revolverse e intentar clavar las pinzas para defenderse, acabaría siendo un intento inútil frente a una coraza osea de más de 5 cm de grosor que protegía al Dunkleosteus. Una coraza que, a este prehistórico vertebrado, le hacía pesado y quizá un poco lento.

Hace 360 millones de años desapareció, pero aun no se sabe muy bien por qué.



Celacanto



Después de 3 años, me he visto obligado a reescribir de nuevo esta entrada tras las últimas investigaciones que han sacado a la luz nuevos datos sobre este formidable animal prehistórico. El Celacanto (Coelacanth), un pez que apareció en el Devónico, hace unos 400 millones de años, está considerado un fósil viviente. Una especie muy antigua, más por ejemplo, que los cocodrilos o las tortugas.

La importancia de este pez es que es el más cercano a los primeros vertebrados terrestres. Se le considera el antecesor del Ictiostega (Ichthyostega) primer animal vertebrado que dio sus primeros pasos por tierra firme.

El Celacanto es un animal que no supera los 2 metros de longitud y un peso de hasta 90 kg. Vive a más de 600 metros de profundidad, y en 2009 se capturó un ejemplar.  La noticia de esta captura dio la vuelta al mundo y asombró a los expertos que consideraban extinto al Celacanto hace 65 millones de años. Por supuesto, al sacarlo a la superficie el pez del devónico murió, por la diferencia de presión, sus venas y órganos se hincharon y reventaron. Pero empezó un nuevo filo de investigación que es ahora cuando está dando sus frutos.

No es un pez pequeño que necesita poca comida para sobrevivir, ni tiene características especiales (a primera vista) que le haga ser mejor que otras especies extintas… Resistieron las extinciones masivas de hasta un 90% de las especies, como la extinción del Devónico, la del pérmico-Triásico y la más conocida y que terminó con los dinosaurios, la extinción del Cretácico-Terciario. Entonces, la pregunta fundamental a la que nos enfrentamos al ver aún viva a esta especie es: ¿Cómo ha podido sobrevivir hasta ahora?


A finales del 2012, se dieron los resultados de un completo estudio donde se analizó el ADN mitocondrial de diferentes ejemplares encontrados.  La conclusión, resumiendo, es que el Celacanto (Coelacanth) tiene una gran capacidad de evolucionar y modificar ciertas características de su cuerpo para adaptarse a nuevas condiciones. Es por ello que ha podido sobrevivir a los diferentes cambios, cuando otras especies que parecían mejor adaptadas, han desaparecido.



La duda que se plantean los científicos es si este animal, que ha sobrevivido durante 400 millones de años, será capaz de sobrevivir a la sobreexplotación de los océanos, la contaminación y el calentamiento global originado por la actividad del hombre... y si es así, ¿es posible que nos sobreviva como especie?

Chlamydoselachidae


Se le llama conoce como tiburón anguila o tiburón de pliegues. Es un pez considerado un fósil viviente. Es un antiguo pez que viene de un linaje desaparecido, la familia  Chlamydoselachidae, del género Chlamydoselachus... nombres que hacen referencia a su cuerpo cilíndrico. Únicamente quedan dos especies supervivientes: el tiburón anguila y el tiburón anguila sudafricano (descubierto en 2009).

Este pez prehistórico vive a tremendas profundidades, a unos 1000 metros, cerca de las costas de Japón. Pocas veces se les ha visto con vida, y se cree que dieron lugar a historias marineras de serpientes marinas.
Pueden llegar hasta los 4 metros, su cuerpo es alargado y su cabeza es “desproporcionadamente” ancha.

Los dientes son afilados con varias puntas, y cuando muerde se clavan y se agarran a su presa y difícilmente las presas se pueden soltar si no es con un desgarro… a veces mortal. Por cierto, aunque aún es poco lo que se sabe de este animal, se cree que es un depredador de otros tiburones cuando son crías. Su cuerpo, ágil y de movimientos rápidos es ideal para la depredación de presas desprevenidas y pilladas por sorpresa. Se cree que no es un pez rápido, ya que la forma de las aletas y las branquias no son muy hidrodinámicas.

Estos seres de la prehistoria, de hace casi 300 millones de años, del Devónico; son tan raros de vez, que cuando es atrapado uno (normalmente por casualidad) se guarda y se muestra en museo como auténticas rarezas.

Pero “por suerte”, hace unos 4 años se pudo filmar un ejemplar moribundo que había subido de las profundidades. Medía casi 2 metros, y pesó 7,5 kg. Verdaderamente, el animal que se gravó daba un poco de lástima, pero nos sirve para hacernos una idea de cómo eran algunos modelos prehistóricos.



Por cierto, se encuentran en peligro de extinción.