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SCUTOSAURUS

El Scutosaurus fue un animal prehistórico cuyo nombre significa "reptil con escudo", haciendo referencia a la capa protectora de la piel formada por placas óseas que le cubría gran parte del cuerpo. Por supuesto, este escudo tenía una finalidad protectora, su objetivo era mantener intactas las partes internas del Scutosaurus de los ataque de los afilados dientes de sus cazadores. Y es que los depredadores del saurio con escudo tenían formidables dientes similares a los del tigre dientes de sables. La mayoría era gorgonópsidos, familia de la cual hablamos cuando nombramos al Inostranceva. Un depredador del que ya hablamos hace 2 semanas, ENLACE.

El Scutosaurus vivió durante el Pérmico superior, hace 250 millones de años, y sus restos se han encontrado en lo que hoy es Asia. Que hace 250 millones de años, formaba parte del gran supercontinente Pangea.

Fue un reptil herbívoro muy numeroso. Pesado, de más de 500 kg. Medía 2,5 metros de largo y 1,5 de alto. A diferencia de otros reptiles que tienen sus patas a los lados del tronco, el Scutosaurus las tenía bajo su robusto cuerpo para poder mantener ese enorme peso concentrado. Además eran cortas, por lo que se entiende que no corría muy rápido (seguro que más que el hombre). Que tuviera las patas bajo el tronco y que fueran cortas le daría un aspecto cuanto menos curioso... si lo viéramos de lejos, nos podría parecer un jabalí que hubiera tomado hormonas de crecimiento... o mejor aun, un sapo gigante... en fin.  Además tenía dos pequeños cuernos que emergían de su mandíbula inferior y apuntaban hacia abajo. La finalidad de estos cuernos era pues proteger el cuello de aquellos depredadores que quisieran herir la parte más frágil: el cuello.

Estos animales del Pérmico, fueron muy numerosos y se han encontrado numerosos fósiles pudiendo completar varios esqueletos. Serían algo así como los ñues de la sabana africana. Un número muy elevado de ñues que sirve de comida para gran parte de los depredadores de la sabana. Pero a diferencia de los ñues africanos, el Scutosaurus vivió en pequeños grupos, se piensa. Ya que para mantener ese robusto cuerpo necesitaba comer hierba continuamente, y sabiendo pues que durante el Pérmico la característica principal fue el clima desértico, se piensa que este antiguo saurio tuvo que recorrer grandes distancias para encontrar el alimento. Y si hubieran formado grupos muy elevados, hubieran terminado con la vegetación de la zona muy rápidamente, obligándoles a encontrar otra tierra fértil que podía encontrarse a kilómetros de distancia... siendo algo contraproducente.

Su extinción está relacionada con la gran extinción del pérmico.... de la que hablaré en breve....



TERIODONTOS O TERIODONTES


Hubo un momento en la historia (Cretácico) , que la evolución se dividió en dos caminos diferentes: por un lado, estarían los reptiles y por el otro, el camino de los mamíferos (como tú y yo... a no ser que quién lea esto sea una cucaracha inteligente que haya sobrevivido a una guerra nuclear).

Por eso, los animales anteriores a esta divergencia evolutiva tenían que tener características tanto de reptiles, como de mamíferos. Y estos animales son los que forman el orden de los Terápsidos, que quiere decir reptiles con forma de mamíferos. Y de estos, en esta entrada voy a destacar una curiosa rama, la de los Teriodontos.

Los teriodontos reciben el nombre del griego, y significa "dientes de bestia". Este nombre tan carismático se debe a la peculiar dentadura con dientes inusitadamente largos. De hecho, el Gorgonópsido, el primer dientes de sable que se conoce, es un teriodonto.

Y no es por casualidad que los felinos dientes de sable tengan esos dientes. En un lugar de su mapa genético podemos encontrar como se ha arrastrado desde hace miles de años la capacidad de alargar los dientes y convertirse ahora en aquellos felinos dientes de sable que pudieron vérselas por la comida con nuestros antepasados (como el Smilodón).

Si lo pensamos bien, que los Teriodontos pudieran desarrollar esos dientes, no era por simple capricho, se debía principalmente a la capacidad de abrir mucho la boca... sino, ¿para qué hubieran necesitado dientes tan largos? (bueno, sobre esto podemos hablar mucho.... en otra ocasión)

Por lo visto, esto no era muy normal. Las articulaciones de la mandíbulas de otros seres prehistóricos de la época daban menos juego, estaban más fuertemente enganchadas al cráneo y no se abrían tanto. Pero los Teriodontes tenían un sencillo enganche, un simple huesecillo que estaba envuelto por músculos necesarios para morder fuertemente. Y claro, los músculos tienen mucha más movilidad que los huesos. La elasticidad necesaria como para abrir la enorme boca.

Otra cosa a destacar es que gracias a este hueso, a lo largo de los años, se fue transformando en la estructura de la cadena de pequeños huesos (como el yunke) que forman el oído interno y que es característico de los mamíferos. De hecho, la forma de los huesos sirve para trazar la linea divisoria entre mamíferos, aves y saurios.






DIPLOCAULUS


Este anfibio con cabeza en forma de boomerang vivió en el gran océano llamado Panthalassa, en aquel antiguo mar que rodeaba el supercontinente Pangea, hace entre 300 y 200 millones de años.

Estamos refiriéndonos pues, a un animal que vivió en una de las etapas más antiguas de la evolución de la vida. En el periodo Pérmico, y se llamaba Diplocaulus.

La característica principal de este animal prehistórico, fue su cabeza en forma de boomerang. Mucho ha llamado la atención su cabeza, y algunos expertos creen que tenía un papel importante y decisivo en su modo de vida.

Primero, la forma de su cabeza tiene una función hidrodinámica. Movía la cabeza de lado a lado y este movimiento le servía de impulso... para hacernos una idea, sería como la forma de nadar de los tiburones, como el tiburón martillo por ejemplo.

La otra ventaja que le proporciona la rara forma de la cabeza, era su relación con su modo de caza. El Diplocaulus cazaba al acecho, esperaba en el suelo marítimo camuflado esperando a su presa. Cuando con sus ojos situados en la parte superior de la cabeza, veía a una presa, rápidamente levantaba la cabeza produciendo una succión hacia él de la presa que se encontrara en su campo de atracción. Algo así como las alas del avión... (siempre poniendo ejemplos eh?)

Y por último, la cabeza también ofrecía una ventaja para la supervivencia del Diplocaulus. Este animal prehistórico acuático medía hasta un metro de longitud cuando era adulto. Por eso, por ser de tamaño medio, tenía depredadores más grandes que lo podían cazar. Pero su cabeza medía casi 70 cm de ancho y no cabía en todas las bocas. Necesitaban una boca muy grande si querían tragárselo  Por lo que el número de depredadores se reducía bastante. O tenían la boca muy grande o eran depredadores pequeños.

Como otros anfibios, necesitaba vivir cerca del agua para poner sus huevos. Y era capaz de cazar pequeños peces dentro del agua y anfibios o insectos tanto en el agua como en tierra.

Por cierto, hace unos años se dijo que se había encontrado un Diplocaulus vivo. Pero se trataba de una broma... de hecho esta en un cubo de la playa.