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THALASSOCNUS


El más famoso de los perezosos, que todos conocemos más o menos, es el Megatherium. Un perezoso terrestre de aspecto robusto, con más de 3000 kg. Pero para perezoso perezoso el acuático, denominado Thalassocnus para los amigos.


El Thalassocnus se movía de forma lenta y sosegada, en ocasiones buceando cazando peligrosas algas y musgos con sus aplanados dientes.

Al igual que el Megaterio, el Thalassocnus también poseía grandes y fuertes brazos, pero no era para agarrar las ramas de los árboles, sino para agarrarse al fondo del mar, sujetándose bien a las piedras submarinas mientras se alimentaba.

Este perezoso no era tan grande ni pesado como su primo el perezoso terrestre, de hecho, podríamos pensar que al ser acuático y no tener que soportar su peso, pues podría a pesar mucho más. Pero no, el tamaño no es algo tan característico como el terrestre. Podría medir unos 2 metros de largo, y un peso de 120 kg. En ocasiones podría salir del agua, y alimentarse de plantas terrestres, pero al no ser de un gran tamaño como su primo, podría ser presa fácil de depredadores como el Sparassodonta o el Amphicyon

De todas formas, no penséis que es raro ver un perezoso en el agua. En ocasiones, el amazonas se desborda, y la única manera de pasar de árbol a árbol es nadando. Aquí podéis ver a un perezoso, de los de ahora, nadando... no lo hace nada mal.


Existió entre el Mioceno y el Plioceno (entre 25.000 y 2,5 millones de años) en lo que hoy conocemos como Sudamérica.



MEGATERIO O PEREZOSO GIGANTE.

Me sorprende que después de escribir sobre más de 200 animales prehistóricos, aun no hayamos hablado del Megaterio, un  animal prehistóricos que existió hasta hace 8.000 años y que a 200 metros de donde vivo tengo un esqueleto entero en un museo de ciencias naturales de barrio.

El Megatherium fue un gran herbívoro, un perezoso como los de ahora pero gigante. Como los perezosos actuales, el Megaterio también comía el follaje de los árboles. Pero este último no se subía a las ramas, más que nada porque pesaba más de 5 toneladas (imaginaros a un elefante subido a la rama de un baobab, pues la misma impresión daría ver al megaterio subido a un árbol). Medía 6 metros y cuanto se alzaba sobre sus dos patas llegaba a las copas de los árboles y tiraba de las ramas hacia abajo con sus enormes garras. Últimamente, se baraja la opción de que fuera un animal omnívoro, y que además de comer toneladas de hojas y ramas, alguna vez comería carroña o algún animalito desprevenido... porque viendo lo robusto de sus huesos y el peso de este animal, no podemos decir que fuera un cazador ágil, sigiloso y rápido.

Este animal prehistórico era tan grande que un individuo sano no tenía ningún depredador capaz de matarle. Quizá a algún individuo viejo, jovencito o herido podía ser presa de un grupo de hienas gigantes, de lobos, de algún dientes de sable o arctodus u oso cavernario.

El Megatherium, apareció en la Tierra hace 3 millones de años entre el Plioceno y el Pleistoceno y hace 8.000 años desapareció en América central y del Sur. Según se cree, la causa principal de su extinción fue la proliferación de un animal peligroso, un depredador insaciable.... hablo del ser humano.

En este vídeo vamos a ver que este animal prehistórico no era tan tímido como su pariente el perezoso actual...

     




Por cierto, a que no sabéis que es lo de abajo.????



Pues bien, es una cueva que fue excavada por un megaterio y que le servía de madriguera/refugio. Esta en concreto tiene unos 200 m de largo y fue excavada hace unos 20.000 años.

THYLACOSMILUS y su curiosa historia.

Cuando encontramos dos animales que son muy parecidos en peso, en tamaño, en características físicas y que ocupan el mismo nicho ecológico pero que viven en diferentes lugares y tienen un origen diferente, llamamos a este fenómeno convergencia evolutiva. Un ejemplo que nos puede ilustrar sería el vuelo de los pterodáctilos y el de los murciélagos, los dos vuelan de un modo parecido pero vienen de familias, géneros  y órdenes diferentes.

Imágen extraída de Wikipedia donde podemos ver  al fondo un Gliptodonte y lo que parece un Toxodon

Bueno, ahora centrémonos en el caso del Thylacosmilus... si lo viéramos en la realidad, pasando por delante de nuestra casa, nos podría parecer uno de los primeros dientes de sable, un antiguo Smilodón... Pero aunque su aspecto fuera parecido, su infraclase, orden, familia, son diferentes al Tigre dientes de sable. El Thylacosmilus nada tenía que ver con el Smilodón, de hecho era un marsupial y aunque tenía aspecto de Dientes de Sable, evolutivamente estaba más cerca de un canguro que del Dientes de Sable que conocemos.

Este animal prehistórico apareció en Sudamérica hace unos 7 millones de años, cuando era una isla que estaba separada del norte de América. Era robusto, aunque no tanto como el Smilodón, tan grande como los pumas actuales y tenía unos colmillos que tenían forma de cuchillos de unos 15 cm, pero a diferencia del Smilodón, los del Thylacosmilus no paraban de crecer. Además, los colmillos se alojaban en una cavidad ósea que tenía la mandíbula  y que le daba un aspecto muy peculiar a su cráneo. De hecho, su nombre significa "bolsa del sable", haciendo referencia a esta característica.

Posiblemente sería cierto que fuera el superdepredador en Sudamérica, pero esto le duró hasta lo que duró el aislamiento del continente isla. Esto ocurrió a finales del Plioceno, y por Centroamérica se introdujeron nuevas especies hacia al sur, entre ellas, un felino también dientes de sable pero más grande, más corpulento y dispuesto a ponerse en lo alto de la cadena trófica. El rival del Thylacosmilus, el conocido Smilodón, había llegado y al poco tiempo se hizo con el puesto del Superpredador.

Curioso que en una parte del planeta, donde se habían producido los mismos cambios evolutivos haciendo muy parecidas las dos especies diferentes hasta parecer una la copia de la otra pero que no tenían nada que ver la una con la otra, se juntaran por motivos geológicos y al final, ese mismo puesto al cual se habían adaptado y se sentían seguros, ahora se convertía en la causa de una competencia feroz.


Hiena gigante o Brevirostris Pachycrocuta


Es famosa la fuerza que tienen las mandíbulas de las hienas que pueden llegar hasta presiones de 350 kg y con unos dientes trituradores de los huesos más duros como dientes y pezuñas. Pues bien, ahora imaginen una hiena el doble de grande, el doble de fuerte y con una mandíbula el doble de potente... ese animal existió, era brevirostris Pachycrocuta.



Pachycrocuta fue un género de hienas prehistoricas. El ejemplar más grande y bien documentado pertenece a la especies de hienas gigante brevirostris Pachycrocuta. Era un superdepredador de la megafauna de la época con una altura de 1 metro y con un peso de hasta 130 kg, aunque nuevas estimaciones lo sitúan en 200 kg .Un tamaño similar al de una leona pequeña.
Este tamaño lo convertiría en el más grande de las hienas que jamás hayan existido. Vivió entre el Plioceno Medio y el Pleistoceno Medio, alrededor de 3 millones y 500.000 años atrás.
Se han encontrado restos de fósiles en Eurasia y el sur y el este de África. En guaridas, cavernas que utilizaban como madrigueras.
Carroñero y un depredador obstinado y tenaz podría cazar hasta venados grandes como Probablemente era un paquete pequeño cazador de animales grandes (hasta venados mayor tamaño y de vez en cuando como el Megaloceros). La posibilidad de que sea carroñero se intuye de que era un animal muy corpulento no construidos para perseguir presas a grandes distancias. En este aspecto habría diferido de la hiena manchada de hoy, que es un animal más ágil que, contrariamente a su imagen de los documentales, también mata a sus propios alimentos. Al parecer era ecológicamente lo suficientemente cerca a los más pequeños (pero aún importante) en relación perrieri Pliocrocuta que nunca se encuentran como fósiles contemporáneos en la misma región.

Esta es una reconstrucción muy bella extraída de qi.com

Josephoartigasia monesi


Josephoartigasia monesi fue un gigantesco roedor prehistórico del Plioceno, el mayor conocido hasta la fecha. Se estima que vivió hace entre cuatro a dos millones de años en lo que hoy es Uruguay. Es una especie extinta de roedor y como se ha dicho el roedor más grande de la historia.

La especie medía aproximadamente 3 m de largo y 1,5 m de alto. En vida tenían aproximadamente el tamaño de un coche. Sus incisivos eran de más de 30 cm de largo. El animal pesaba alrededor de una tonelada, y se alimentaba de pastos blandos.

El fósil encontrado (el craneo), de más de medio metro de longitud, perteneció a una especie emparentada con los actuales hámsters, y es el primer cráneo hallado de un animal del que se sabía que había existido, pero sobre el que no se habían encontrado restos completos.

Entre sus depredadores se pueden encontrar el Smilodón y el león cavernario.

MAMUT Mammuthus

Ya conocidos por todos pero un animal prehistórico que debemos del que debemos hablar. El mamut lo hemos visto en infinidad de películas y dibujos, desde 10.000 ac hasta los dibujos Ice Age.
Se sabe bastante de este animal miembro de la familia de los elefantes, y en parte gracias a que su extinción se produjo hace 4.000 años. De hecho, se han encontrado huesos en muy buen estado e incluso, hace poco, se ha encontrado tejido congelado con sangre en los músculos helados de un individuo muerto en Siberia, posiblemente el último reducto de los últimos mamuts.

De las numerosas especies comprendidas en el género de los Mammuthus, es el Mamut del rio Songhua (Mammuthus sungari) y el más pequeño el Mamut de Cerdeña con un tamaño similar al rinoceronte actual.
El mamut más grande pudo superar los 5,5 metros de altura y las 17 toneladas con una longitud total de 9 metros. Para hacernos una idea, vamos a compararlo con el elefante africano, el terrestre vivo más grande. El elefante africano de la sabana más grande mide 4 metros de altura, hasta 7 metros de largo y 12.000 kg… pero este es un tamaño que pocos machos alcanzan.

A diferencia del mastodonte que tenía la cabeza plana, el mamut tenía una cabeza abombada, que le proporcionaba un aspecto más grande. Era pesado y recubierto por dos capas de pelaje. La exterior de pelos gordos y largos de casi medio metro. Un pelaje que le aislaba del crudo invierno del norte en las épocas de glaciación. Interiormente contenía un pelaje más suave que le calentaba, su propia camiseta de felpa.

Los cuernos fácilmente superaban los 5 metros de longitud al igual que la trompa. Por cierto, actualmente, se encuentran muchos cuernos en las costas de Siberia que trabajadores buscadores de marfil, tratan de encontrar y desenterrar los colmillos como una posibilidad legal a la ilegal y cruel de los cazadores furtivos que cazan a los elefantes africanos para conseguir sus colmillos.

A parte del tamaño y del pelo, otra diferencia entre el elefante africano y el mamut eran sus orejas. Mientras las orejas del elefante son grandes para disipar el calor corporal, las orejas del mamut eran pequeñas para así mantener mejor el calor corporal.
Con sus largas trompas arrancaban las ramas ramas de los árboles que le servían de alimento llegando a ingerir los 180 kg de vegetales.

Vivían en manada, con grandes matriarcas que superaban los 70 años de edad.  Entre ellas las mamuts viejas y las jóvenes cuidaban a los mamuts recién nacidos que podrían ser presas de lobos, hienas o dientes de sables. Aunque se cree que el verdadero depredador de estos fantásticos animales prehistóricos, símbolo de una época antigua donde nuestros tatarabuelos se las tenían que ver con una naturaleza salvaje y fría, el depredador causante de su desaparición fue el hombre…. Qué raro verdad?





GLIPTODONTE


Seguramente todos conoceréis al Armadillo, este pequeño animal con unas placas óseas que le recubren el cuerpo y utiliza a modo de protección enrollándose sobre sí mismo ante cualquier depredador. Pues bien, existió, hasta hace unos 10.000 años, un primo del armadillo conocido como Armadillo Gigante o, más comúnmente  Gliptodonte.

El Gliptodonte era un enorme mamífero prehistórico que vivió en América del sur y que vino de América del Norte y cuya característica principal era su capa protectora, un caparazón que lo blindaba y protegía de los depredadores de la época.

Esta coraza ósea era muy resistente y era capaz de soportar mordidas de tigres dientes de sable y lobos gigantes. Era un animal pesado, poco ágil, del tamaño de un hipopótamos y con una fuerza descomunal. Sus huesos fueron robustos y duros, tenían que soportar un peso concentrado que fácilmente superaba los 2000 kilos y la altura de un hombre.
Este herbívoro prehistórico estaba muy bien diseñado, su capa protectora le proporcionaba la seguridad para evitar ataques de sus depredadores. Pero su papel de presa no era pasivo, también podía defenderse con su robusta cola. Una cola  pesada con puntiagudos huesos que bien utilizada era capaz de partir patas, costillas y los cráneos de sus depredadores.

Fue tanto el éxito de este animal del sur de américa que llegó a existir hasta la llegada del ser humano. Entonces, como suele pasar desde que estamos en la Tierra, exterminamos la especie. Bien para comer su carne, bien para utilizar el enorme caparazón como refugio.


Los primeros gliptodontes, más pequeños, no tenían un caparazón oseo formado por piezas hexagonales, sino más bien con placas alargadas como el armadillo actual. Pero con forme fueron creciendo en tamaño, las placas alargadas se fusionaron, adquiriendo la fuerte consistencia del caparazón que los protegía.