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Moeritherium, el antepasado del elefante.

Hace 40 millones de años aparecieron sobre la Tierra los primeros elefantes, mejor dicho los antecesores del elefante moderno. Uno de los antepasados se llamaba Moeritherium, que quiere decir "bestia de Moeris",que es un antiguo lago de Egipto. Pero no solo fue el antecesor del elefante actual, también fue el antecesor de el mamut y el mastodonte , todos proboscídeos ( orden de mamíferos placentarios). Además también se piensa que está relacionado con los manatí o también llamadas vacas marinas o sirenas.

El Moeritherium era pequeño comparado con un elefante africano, del tamaño de un cerdo grande, un vegetariano de cuerpo robusto, rechoncho y pesado. Tenía patas gruesas, cráneo alargado y delgado. Se cree que haya tenido una trompa rudimentaria que era algo flexible como el de un tapir actual o como el Macrauchenia. En cambio sus ojos y sus orejas se parecían a las de los hipopótamos que se situaban en la parte más alta de la cabeza... tal vez esto fue una característica evolutiva adaptativa a un entorno acuático. Y al igual que el hipopótamo, pasaba gran cantidad de tiempo metido en aguas de pantanos y rios. De hecho, se piensa que ocupaban en mismo nicho ecológico de los hipopótamos. Pero con estos últimos y hablando en términos evolutivos, no tienen nada que ver.

Macrauchenia ( Macrauchenia patachonica. )


El macrauchenia es un mamífero extinto con cuerpo de camello y una trompa corta, alcanzaba los dos metros de altura y tres de largo con 1500 Kg de peso. Habitó en las llanuras de Sudamérica en el Terciario y Cuaternario desapareciendo hace más de 8.500 años. A pesar de poseer largas patas unguladas con tres dedos, es improbable que corriera a mucha velocidad debido en parte a la contextura robusta de su cuerpo y a que sus patas traseras eran más cortas que las delanteras. Era de hábitos herbívoros, se alimentaba en zonas donde pasaba la mayor parte de su tiempo como pantanos y del pastoreo, su labio prensil le facilitaba arrancar los pastos. Su pelaje era corto, similar al de un caballo actual. Tenía una trompa como la que hoy tienen los tapires.



El contacto con los hombres contribuyó a su extinción, pues los cazadores habrían aprovechado su escasa velocidad de desplazamiento para matarlos y alimentarse.

MEGALODÓN

Entre todas las criaturas depredadoras del océano de hoy hasta hace 5000 millones de años, posiblemente sea esta la más mortífera. Una máquina de matar gigante capaz de cazar a cualquier otro animal que haya existido. Ni siquiera el Dunkleoteus, ni siquiera el Liopleurodon, llegarían a ser rivales para un gran macho de MEGALODON.

El Megalodón o megalodonte fue un gran tiburón, el más grande de los tiburones. De hecho, su nombre significa diente gigante, pero también se le conoce con otros nombres como el Tiburón blanco gigante. Y de hecho, este último nombre no esta mal encaminado. El Megalodón es del mismo género que el tiburón blanco, el género Carcharodon. Su apariencia sería similar, en forma y masa proporcional a la de un gran blanco, pero de dimensiones descomunales.

Si por ejemplo, un gran tiburón blanco de los de hoy supera los 7 metros de longitud, el Megalodón podía superar los 20 metros. Aunque algunos expertos afirman que podría llegar a los 24 metros. Pero bueno, en todo esto existe mucha discusión en la que no vamos a entrar... De hecho, era tan grande que las crías al nacer medían lo mismo que los tiburones toro actuales ya de adultos.

Siendo el triple de grande que un tiburón blanco, el peso se multiplicaba por 10 o más. Las estimaciones más conservadoras lo calculan en 70 toneladas, y otros sitúan su peso en hasta 100 toneladas. Una barbaridad para un carnívoro.
Los dientes de este animal prehistórico marino eran parecidos a los dientes del tiburón blanco. Pero tan grandes como platos. Triangulares, grandes y aserrados. Ideales para una gran mordedura en que cabría un hombre de pie dentro la boca.

Aun así, se sabe que la presión que ejercía su mordedura no era proporcional a su tamaño o peso. Se ha calculado en 3 toneladas por cm2, la mitad que un Dunkleosteus, un animal con la mitad de masa.


Tan eficaz fue este depredador marino que se piensa tuvo un impacto en todas las comunidades de animales que habitaban los océanos del Cenozoico, desde otros tiburones, ballenas hasta calamares gigantes. Y su distribución fue mundial. Así que en pocas partes del planeta podría vivir un animal marino a salvo del acecho de este superdepredador.

Una curiosidad: Ya que este animal vivía en las profundidades oceánicas, algunos marineros aseguran que han avistado a tiburones blancos con tamaños inusualmente grandes. Tan grandes como el Megalodón. Pero las pocas pruebas científicas recogidas y la mayoría de los expertos confirman que No es posible que se trate de este animal prehistórico marino... Sino, estaríamos perdidos.....

GLIPTODONTE


Seguramente todos conoceréis al Armadillo, este pequeño animal con unas placas óseas que le recubren el cuerpo y utiliza a modo de protección enrollándose sobre sí mismo ante cualquier depredador. Pues bien, existió, hasta hace unos 10.000 años, un primo del armadillo conocido como Armadillo Gigante o, más comúnmente  Gliptodonte.

El Gliptodonte era un enorme mamífero prehistórico que vivió en América del sur y que vino de América del Norte y cuya característica principal era su capa protectora, un caparazón que lo blindaba y protegía de los depredadores de la época.

Esta coraza ósea era muy resistente y era capaz de soportar mordidas de tigres dientes de sable y lobos gigantes. Era un animal pesado, poco ágil, del tamaño de un hipopótamos y con una fuerza descomunal. Sus huesos fueron robustos y duros, tenían que soportar un peso concentrado que fácilmente superaba los 2000 kilos y la altura de un hombre.
Este herbívoro prehistórico estaba muy bien diseñado, su capa protectora le proporcionaba la seguridad para evitar ataques de sus depredadores. Pero su papel de presa no era pasivo, también podía defenderse con su robusta cola. Una cola  pesada con puntiagudos huesos que bien utilizada era capaz de partir patas, costillas y los cráneos de sus depredadores.

Fue tanto el éxito de este animal del sur de américa que llegó a existir hasta la llegada del ser humano. Entonces, como suele pasar desde que estamos en la Tierra, exterminamos la especie. Bien para comer su carne, bien para utilizar el enorme caparazón como refugio.


Los primeros gliptodontes, más pequeños, no tenían un caparazón oseo formado por piezas hexagonales, sino más bien con placas alargadas como el armadillo actual. Pero con forme fueron creciendo en tamaño, las placas alargadas se fusionaron, adquiriendo la fuerte consistencia del caparazón que los protegía.

Hyracotherium.

El nombre de este ser prehistórico es Hyracotherium, que viene a significar "animal parecido a un Hyrax" (que es como un gran roedor), conocido también como Eohippus y que quiere decir "el amanecer del caballo", haciendo referencia a que al Hyracotherium se le considera el ancestro lejano de todos los caballos actuales.

Es considerado un miembro del género de los perisodáctilos y por tanto no es solo el descendiente común a los caballos, sino también a otros animales como el rinoceronte y el tapir.

Uno, no se acuesta Hyracotherium y se levanta pura sangre. El Hyracotherium fue el primero de la serie evolutiva hasta llegar al caballo actual, pero la evolución tuvo que pasar por estadios intermedios que duró nada menos que 60 millones de años. Algunos fueron el Oligohippus, Merichippus o el Pliohippus.

Todos ellos se encontraban muy diversificados, y prácticamente vivieron por todo el planeta . Pero especialmente, el Hyracotherium lo podemos encontrar en todo el hemisferio Norte: Eurasia y Norteamérica.


¿Y cómo era el Hyracotherium? Pues era pequeño como un gran gato doméstico. No pesaba más de 6 o 7 kg y hasta la cruz medía 35 cm (menudo cambio hasta el caballo actual). Fue herbívoro y sus dientes ya se parecían a los de los caballos. Únicamente que en vez de pastar, se dedicaban más a ramonear, a comer hojas tiernas de los arbustos, tal y como ahora pueden hacer las cabras.

En las patas delanteras tenían 4 dedos pero en las traseras tenían 3. Y al igual que los caballos actuales, los dedos estaban protegidos por pezuñas. Con el tiempo, el dedo central se desarrolló y los demás se empequeñecieron dando la forma de pezuña que conocemos en los caballos.

Otra diferencia significativa en comparación con el caballo era la posición de sus ojos. Cuando vemos a un caballo actual, podemos comprobar que sus ojos están colocados en cada lateral de la cabeza. Esto es una característica de los herbívoros que les permite tener un campo visual más extenso. Pero el Hyracotherium no los tenía así, los tenía en frente. Se piensa que esto se debe a que, dado que habitaba bosques espesos donde se alimentaba de hojas bajas y de arbustos, se podía camuflar de manera más eficaz para escapar de los depredadores que viéndoles a distancia y echandose a correr para dejarlos atrás... como por ejemplo hacen las cebras.


Curiosa la evolución...

Indricotherium, Baluchitherium, Paraceratherium o mamífero gigante.


Actualmente vemos a los rinocerontes como animales más o menos grandes, fuertes y corpulentos.Pero hace unos 20 millones de años, un primo hermano suyo, sobrepasó el límite en tamaño de este tipo de animales y se convirtió en una bestia prehistórica colosal, llegó a ser el mamífero terrestre más grande que jamás ha existido. Estamos hablando del Paraceratherium un género con cinco especies y que también se les conoce como Indricotherium o Baluchitherium.

De todas forma, aunque esté relacionado con los rinocerontes actuales no significa que el Paraceratherium se parezca mucho en su aspecto. De hecho, a primera vista sería difícil imaginar que tiernen algo que ver con los rinocerontes. Al fin y al cabo, parece que tiene más diferencias que similitudes.

Por ejemplo, el Paraceratherium no tiene cuerno... a diferencia del rino que sí lo tiene. Además `posee un cuello muy largo y fuerte, tan largo como el de una jirafa  aunque mucho más musculoso. Y gracias a este cuello, podía comer las hojas más altas de los árboles más altos. Otra diferencia con el rinoceronte que lo que suele hacer es pastar. Comiendo las hierbas a ras de suelo.

Hasta la cruz, su altura era de 5 metros, aunque si levantaba la cabeza perfectamente podía llegar a los 7 metros y, si se erguía sobre sus patas traseras, quizá superara los 9 metros. Pero con lo que pesaba, que era una barbaridad (algunos piensan que más de 20 toneladas), difícilmente aguantaría mucho tiempo sustentado con 2 patas traseras. Estas patas largas y fuertes como columnas de piedra alzaban el cuerpo del Paraceratherium unos 2,5 metros de altura. Vamos, que tranquilamente podríamos pasar con un coche bajo su panza y no la tocaríamos.
En fin, este gran herbívoro que pesaba lo mismo que casi 4 elefantes africanos vivió entre el Oligoceno y el Mioceno, entre 30 y 10 millones de años. Y el motivo de la desaparición fue el cambio climático, un enfriamiento global que redujo la jungla y bosques de hoja perenne y lo sustituyó por otros bosques con árboles de hoja caduca.

Te gustaría saber más sobre el Paraceratherium y compararlo con otros animales??? PINCHA AQUÍ.

Titanoboa cerrejonensis



La verdad es que cuando hablamos de animales prehistóricos, uno se puede quedar asombrado por la diversidad de los animales que existieron. Vemos animales que ahora mismo nos resulta difícil de imaginar. Y un buen ejemplo sería la Titanoboa.

Como su nombre indica, esta no era una boa cualquiera, sino la más grande. Su nombre hace referencia a un gigante llamado "Titan" de la mitología griega. Y es que sus medidas no eran para menos.
En toda la documentación que he revisado, la longitud de la Titanoboa Cerrejonensis era de hasta 15 metros. Pero aquí tengo un punto que quiero exponer porque dudo.



En la imagen de arriba podemos ver la misma vertebra pero de dos animales diferentes. La de la izquierda corresponde a la anaconda verde, el reptil más cercano a la Titanoboa, y a la derecha la vertebra de la Titaboa. Pues bien, la vertebra de la anaconda es de una de más de 5 metros de longitud. Por lo tanto si la Titanoboa mide 15 metros, mide 3 veces más... ¿Pero nadie se ha dado cuenta de que el fósil de la Titanoboa no es 3 veces mayor sino más de 4? Teniendo en cuenta el desgaste y que lo fósiles se comprimen por el peso de la tierra, es capaz de que incluso fuera hasta 5 veces más grande.
Por lo tanto, yo me atrevo a decir, sin esperar a la aceptación de la comunidad científica (jeje), que la Titanoboa podía superar los 20 metros de largo e incluso los 25.

Si fuera así, no solo pesaría más de 1200 kg, sino que podríamos hablar de 2 toneladas de peso. Y en ese caso,  podríamos hablar de un superdepredador.

¿Qué pasaría entonces si se las viera con otro superdepredador como el T-Rex?



Aun así, las dimensiones era enormes. Si por ejemplo nos la encontráramos en casa y saliéramos corriendo, posiblemente nos escaparíamos, porque le costaría pasar por la puerta.  Pensar que hablamos de un grueso de casi 1 metro.

Cazaba antiguos cocodrilos prehistóricos, y otros animales por constricción. En la antigua mina El Cerrejón (Colombia), se han visto los fósiles de una Titanoboa y un cocodrilo de 6 metros de largo. Parece ser que libraron una cruel y larga batalla hasta que el cocodrilo perdió la vida por la falta de aire.Vivió hace 60 millones de años, a finales del Cretácico en América del sur.

Arsinoitherium


Después de hablar del Elasmotherium, podemos hablar de otro parecido, pero quizá un poco menos interesante: Arsinoitherium. Cuando me refiero a que quizá es menos interesante que el Elasmotherium es porque es la mitad de tamaño... por nada más. Por hacer una comparación con el mundo real: mientras el Elasmotherium podría ser un leopardo, el Arsinoitherium podría ser un... caracal. Por ejemplo.

El Arsinotherium era un herbívoro, grande como un rinoceronte, y en cierta manera físicamente parecido. Quizá la diferencia entre el rinoceronte y el Arsinoitherium se que este último tenía dos grandes cuerno, en vez de uno... bueno tenía otros dos más pequeños sobre los ojos que apenas sobresalían, pero eran eficaces para proteger los ojos de golpes, del sol o de mordeduras de depredadores como el Entelodon o el Hyaenodon.
Pero los cuernos no eran iguales como los del rinoceronte. Estos eran huecos, con una fina piel que los cubría.

Medía 1,5 metros de altura, 3 metros de largo y entre 2 y 3 toneladas. Vivía en manadas y se dedicaba a pasturar. Vivió en lo que hoy es Oriente medio hasta mediados del Oligoceno.

Dentro del género del Arsinoitherium, podemos encontrar 3 especies: Arsinoitherium andrewsii, Arsinoitherium giganteum y Arsinoitherium zitteli.

Argentinavis magnificiens


El ave voladora más grande que jamás ha existido recibe el nombre Argentavis magnificens (Magnífica Ave Argentina), del género Argentavis. Y la verdad, es que por el nombre, podemos intuir que era grande y que en Argentina están muy orgullosos de que esta ave se encontrara en su territorio... como también del argentinosaurus.

El Argentavis magnificens superaba los 7 metros de envergadura, 2 metros de altura y sus plumas remeras, aquellas que se usan para poder volar y se encuentran en las alas, eran tan largas como una persona de tamaño medio. De hecho, aunque pesaba 80 kg, se sabe que planeaba con gracilidad y elegancia, tal y como lo hacen los buitres y cóndores actuales. Aprovechaba las corrientes térmicas ascendentes que le ayudaban a planear y conseguir velocidades de vuelo de 70 km/h, prospectando cientos de kilómetros al día.

Como la mayoría de los buitres, esta ave prehistórica, era carroñera. Cuando, desde 1000 metros de altitud, observaba que algún animal muerto estaba siendo devorado, bajaba a gran velocidad. Nada de ir poco a poco y con timidez como lo hacen los buitres de ahora. Su gran tamaño le proporcionaba la seguridad de que pocos depredadores llegarían a enfrentarse con él. E incluso, se cree, que era capaz de arrebatar presas muertas a depredadores de la época. Esto se llama cleptoparasitismo. Y algunos piensan que en ocasiones, y según la necesidad, también era capaz de cazar grandes animales.


Cualquiera que haya visto un cóndor o un buitre volar habrá sentido esa magnífica sensación de ver el rey del cielo. Una maravilla de la evolución un animal que aun sabiendo que se encuentra a cientos de metros sobre nuestras cabezas, es capaz de vernos perfectamente gracias a su visión estereoscópica... imaginaros  esa sensación multiplicada por dos. Ver un ave planeando como un pequeño avión silencioso el doble de grande que un cóndor.

Vivió en el Mioceno superior, y es un antiguo pariente de los cóndores actuales.

Icadyptes salasi




Cuando pensamos en pingüinos, nos viene a la cabeza la típica imagen de pequeñas aves blancas y negras pasando frío en medio de un páramo helado. Pero hace 30 millones de años (final del Eoceno y principio del Oligoceno) los pingüinos no eran así, detestaban el frío y buscabas las los climas tropicales de las costas peruanas. Además eran más grandes y pesados. Este pingüino prehistórico podía pesar 80 kg y, según los fósiles encontrados,  llegaba a una altura de 1,6 metros, 60 cm  más alto que el pingüino más grandes de la actualidad Pingüino Emperador (Aptenodytes forsteri)  y 1,1 metros más que el más pequeño (Pingüino Pequeño Eudyptula minor).



Además, tenía un pico proporcionalmente largo, de casi medio metro de largo. La forma del pico era fina y acabada en garfio, ideal para la pesca de peces mientras buceaba… tal y como hacen los pingüinos actualmente. De hecho, se le atribuye una gran capacidad natatoria que le permitía “volar” bajo el agua.

Los fósiles del Icadyptes salasi y otra especie más pequeña  Perudyptes devriese,  se encontraron en 2005 en las costas de Perú.  Y por lo visto, su desaparición se debió al inicio del periodo glaciar, al enfriamiento de la Tierra y el crecimiento de los polos que se dio durante el Oligoceno del terciario medio.


Aquí se pueden ver dos crías de pingüino emperador sujetadas por una persona.