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Shonisaurus sikkanniensis.



Los Ictiosaurios fueron grandes reptiles marinos con un aspecto entre pez y delfín. Fueron reptiles, que a través de la evolución y los siglos, volvieron al agua. Tal y como hicieron las ballenas y los delfines, mamíferos que regresaron al mar principalmente en busca de alimento.

Dentro de los Ictiosaurios, están los Shonisaurus sikkanniensis. Una especie que es posiblemente el reptil marino más grande hasta ahora descubierto. Aunque de apariencia poco intimidadora, su tamaño le permitía devorar a criaturas grandes y temibles como calamares y peces gigantes y también otros reptiles de menor tamaño.

Su boca era de tres metros de larga (similar al liopleurodon ) y el tamaño de su cuerpo se estima en 21 metros. Otro animal emparentado con el Shonisaurus sikkanniensis fue el Shonisaurus popularis con 15 metros de largo. Pero centrémonos en el S. Sikkanniensis.

Tenía un cuerpo entre ballena y delfín , pero no olvidemos que era un reptil. Sus aletas eran enormes, sus huesos también (las costillas llegaban a medir más de 3 metros) y su peso podía llegar a 40 toneladas fácilmente.
Por cierto, vivían en el Triásico.




Curiosidad: La mayoria de sus fósiles se han encontrado en las Montañas Shoshone a una altitud de unos 7000 metros sobre el nivel del mar.

Triops cancriformis


Este animal es un Triops cancriformis, es considerado el animal prehistórico más antiguo que aun existe. Es verdaderamente un fósil viviente y apareció en la tierra hace 200 millones de años (Triásico).
El descubrimiento de esta especie fue por casualidad mientras investigadores de la Universidad de Glasgow recogían barro para otros experimentos.
Los Triops cancriformis son unos crustáceos branquiópodos pertenecientes al orden de los notostráceos. Reciben diversos nombres vulgares, como tortuguitas o tortuguetas.
Los Triops tienen tres ojos, dos ojos compuestos internos, y un ojo naupliar entre medio, un caparazón aplanado oval que cubre la cabeza y los segmentos del cuerpo que llevan apéndices. Se encuentran en el fondo de charcos y lagunas, donde se desplazan con el vientre hacia abajo. En caso de escasez de oxígeno, puede ocurrir que naden con el vientre hacia arriba en la superficie del agua, son omnívoros y hurgan en el fondo de los charcos en busca de alimento. Su dieta se basa en plancton, larvas de insectos, gusanos y hasta renacuajos cuando se encuentran débiles. También se puede observar canibalismo entre Triops durante la muda del caparazón ya que son más susceptibles de depredación.



Su ciclo vital es muy rápido y está perfectamente adaptado a la sequía. Los huevos enterrados en el lodo seco pueden resistir fuertes heladas durante el invierno y eclosionar en 2 ó 3 días con la humedad de las primeras lluvias, aunque es necesaria una temperatura mínima de 23 grados centígrados para ello. Los jóvenes Triops, con una dieta omnívora, comienzan a alimentarse frenéticamente de todo lo que encuentran. Navegan por el fondo hurgando en el lodo y prefieren alimentarse de detritus vegetal pero si este escasea devoran renacuajos, artemias o a sus congéneres cuando están mudando el caparazón y son más frágiles. Alcanzan una talla de 10 cm y antes de envejecer y morir al mes y medio de vida dejan toda la descendencia que pueden. Si los machos escasean, lo que es habitual, las hembras pueden reproducirse por partenogénesis sin la colaboración de estos. Los huevos pueden viajar en el barro que queda pegado a las patas de las aves que visitan sus charcas y de esta forma pueden extenderse por toda su área de distribución (Europa), además estos pueden quedar latentes durante años.
Son bastante fáciles de criar en cautividad y existen tiendas virtuales en Internet que venden saquitos de huevos para tenerlos en acuarios.

¿No os recuerda al Paradoxides Davidis?

Cynognathus




Del tamaño de un gran perro, este terápsido (reptil parecido a mamíferos) fue un depredador terrorífico de la época prehistórica. Vivió en el Triásico y Jurásico inferior (hace entre 245 y 208 millones de años)en lo que hoy es Sudáfrica, Argentina, China y la Antártida. Era uno de los depredadores terrestre más imponente de su época.
En loa cráneos fosilizados del Cynognathus se han podido observar aberturas a la altura del hocico, típicas en cráneos de mamíferos, por donde pasan los vasos y nervios que irrigan los bigotes, similar a los gatos y perros. Por eso se piensa que tenía pelo, y que esos especialmente debían servir como órganos sensoriales.
Con casi dos metros de largo (contando la cola) y una cabeza de 30 cm con un hocico ancho y dientes afilados su mordedura era potente y debía ejercer una gran presión (similar a los cocodrilos actuales con 2500 kg de presión.
El Cynognathus era un corredor ágil, pudiendo a llegar a una velocidad de unos 35 Km/h... era en conclusión, un carnívoro muy eficaz y potente.

Henodus


Henodus ("diente plano") es un género representado por una única especie de saurópsido placodonte, que vivió en el período Triásico, en lo que hoy es Alemania.
Medía alrededor de 1 m de anchura, y tenía el aspecto de una tortuga con el caparazón aplastado. Este caparazón era un escudo óseo que servía de protección, y sólo la cabeza, las patas y la cola sobresalían de éste. De esta manera minimizaba el efecto de depredación mientras surcaba los mares buscando comida. Las mandíbulas del animal eran anchas y muy fuertes, gracias a la acción de poderosos músculos. Los huesos del paladar y las mandíbulas inferiores conferían una gran fuerza a la mordedura. Las patas eran cortas, y sus dedos estaban unidas por una delicada membrana epitelial, a semejanza de los patos. Probablemente, usaban las patas a modo de aletas para mejorar el rendimiento de la natación. La cola era corta y plana, y se movía a los lados mientras nadaba. La cabeza era pequeña, al igual que las cuencas oculares. Se cree que no tenía la facultad de retraer la cabeza bajo la concha como las tortugas actuales. A ambos lados de la parte superior del cráneo, poseía un orificio característico que también poseen otros reptiles.
Aunque el aspecto recuerda a las tortugas, su modo de vida difería. Henodus nadaba hasta alcanzar el fondo marino cerca de la costa. Allí se encontraban sus presas preferidas, seres como almejas, bígaros, lapas u ostras. Una vez localizados, el animal los arrancaba con su pico córneo sin dientes, y trituraba los duras valvas con sus muelas.

Helicoprion


Helicoprion es un pez prehistorico cartilaginosos que surgió por primera vez en los océanos del Carbonífero Superior extinguiéndose finalmente en el Triásico Superior, hace unos 225 millones de años.
Se piensa que Helicoprion pudo haber alcanzado una talla de unos 7 metros de largo y unas 2 toneladas.
Dado que no se tiene ningún cráneo, su forma de alimentación o sus técnicas de depredación caen dentro del terreno de la especulación. Una hipótesis es que se alimentaba de ammonites y que sus dientes estaban especializados en la tarea de romper los caparazones de estos animales.
Se han hallado en muchas partes del mundo, lo cual nos indica su éxito en un periodo determinado.

Aquí os dejo unas imágenes de diferentes artistas y de sus fósiles.


La verdad es que este tipo de tiburón es uno de los animales más curiosos y extraños que he visto.

Odontochelys semitestacea


Odontochelys semitestacea ( significa literalmente "tortuga con dientes con medio caparazón" ) es la tortuga prehistórica más antigua que se ha descubierto.
Vivió en el Triásico (hace unos 220 millones de años )en Asia.

Odontochelys semitestacea difiere mucho de las tortugas modernas en varios aspectos. Las tortugas modernas poseen un pico córneo sin ningún diente en su boca. En cambio, esta tortuga prehistórica tenían dientes encajados en sus mandíbulas superiores e inferiores. Una de las características más relevantes de las tortugas, modernas y prehistóricas, son sus caparazones dorsales, que forman un caparazón armado sobre el cuerpo del animal que les sirve de protección frente a depredadores. Odontochelys sólo posee la porción inferior de la armadura de tortuga, el plastrón. Esta tortuga media medio metro y pesaba unos 35 kg, aún no tenía un caparazón sólido como la mayoría de las otras tortugas lo tienen. En vez de un caparazón sólido, Odontochelys tenía costillas ensanchadas como los de los embriones de las tortugas modernas en las que aún no ha comenzado a desarrollarse el plato osificado de un caparazón.

Por otra parte, existe la hipótesis que lo que ha sido interpretado como costillas ensanchadas en la descripción de la Odontochelys son en realidad costillas fusionadas con placas costales. En otras palabras:el caparazón está ahí pero hay una placa dérmica sobre cada costilla dorsal.

El cráneo de Odontochelys es mucho más alargado pre-orbitalmente (detrás de los ojos) comparado a otras tortugas. La cola de las tortugas prehistóricas era más larga en proporción a su cuerpo. Además, los procesos transversales que se encuentran en la cola no están fusionados como en las tortugas más recientes. Por otra parte, las escápulas de los especimenes que se identificaron carecían de proceso acromión. Estas diferencias anatómicas tomadas en conjunto, han sido interpretadas por sus descubridores como que significan que Odontochelys tiene algunos de los rasgos más primitivos vistos algunas vez en tortuga alguna y de fósil transicional.

Es probable que Odontochelys fuera acuática, como los especimenes fósiles fueron encontrados en abundantes depósitos marinos con conodontas y ammonites. Se ha hipotetizado que las tortugas primitivas frecuentaban aguas marinas bajas cercanas a la costa.

MASTODONSAURUS

Mastodonsaurus. Si os fijáis, este antiguo saurio, tiene un nombre que empieza de igual manera que el de Mastodonte. Masto, hace referencia a mamas, a senos. En el caso del mastodonte, es porque quien le puso nombre, le pareció que las protuberancias que los mastodontes tenían sobre la cabeza, parecían dos mamas… por cierto, se confundió y nombró a mamuts y mastodontes de igual manera. Pero eso es otra historia.

En el caso del Mastodonsaurus, sabemos que saurus es lagarto, odon diente y masto mama, algo así como “mamífero o dientes para amamantar”… no sé, si un día lo sé exactamente, lo pondré aquí. Por ahora lo traduciré como “El saurio con dientes de mamífero”
En fin, este animal prehistórico fue un antiguo anfibio del género de los  temnospóndilos, anfibios cuyo nombre significan vertebras cortas, y es que como es observa en el esqueleto fosilizado de la imagen, el nombre está totalmente justificado.

Mayormente acuático y poco aficionado a salir del agua, el Mastodonsaurus cazaba peces y pequeños anfibios. Tenía una cabeza enorme, desproporcionadamente grande comparada con el tamaño de su cuerpo. De longitud, desde el morro a la punta de la cola, alcanzaba los 5 metros, quizá algún ejemplar algo más, y su cabeza superaba los 1,25 metros (5:1 = 4). Para hacernos una idea, un cocodrilo marino de 5 metros tiene una cabeza de 70 cm (5/0,7 = 7,2).

Y ya que lo compramos con cocodrilos, podemos decir que tenía los ojos donde también los tienen colocados estos, en la parte superior del cráneo. Tener los ojos salidos en la parte superior del cráneo facilitaba al mastodonsaurus permanecer al acecho de sus presas con prácticamente todo el cuerpo sumergido bajo el agua, únicamente se veían sus ojos y sus fosas nasales.

Por tanto, simplificando un poco, podemos decir que este saurio vivió en el triásico, que parecería un cocodrilo cabezón con dientes pequeños, patas cortas y flojas que hacen pensar que apenas salió del agua. Por tanto nació, se reprodujo y casi siempre murió dentro de los lagos, ríos y pantanos en los que vivía.



Gerrothorax


Es un género de primitivo de anfibio que, si lo viéramos ahora, mínimo nos parecería un ser de otro planeta.

Primeramente, este anfibio pertenece al orden de temnospóndilos (que significa vertebra corta) y tiene pues las características típicas del grupo: anfibio, con cráneo aplanado, piel fuertemente pegada a los huesos, dientes cónicos, etc...

Pero además, tenía otras características propias que le hacían muy peculiar.

Su cuerpo era aplanado, su cráneo también, con forma semiesférica terminada en ángulo. La cabeza estaba llena de terminaciones nerviosas que le alertaban del mínimo movimiento incluso en las aguas más turbias. De forma aplanada, se piensa que era un cazador que acechaba escondiéndose bajo el barro hasta que la desafortunada presa pasara lo suficientemente cerca para ser cazada con un movimiento rápido y certero.  Apoya esta teoría que tuviera los ojos puestos en la parte superior de la cabeza, como por ejemplo los lenguados actuales.


Pero de la cabeza podemos destacar otra rareza... Cuando comía, no movía la parte de abajo de la mandíbula, sino la parte de arriba del cráneo, manteniendo fija la parte de abajo. Vamos, al contrario que nosotros y la mayoría de los animales que conocemos.

Otra rareza más son sus fuertes patas. Las delanteras terminaban con pies con 4 dedos... en cambio, las traseras terminaban con 5 dedos. ¿No os parece raro?


Siguiendo con la descripción, podemos decir que media 1 metro de largo, que tenía muchos dientes afilados y cónicos. Además, tenía 3 pares de branquias que le permitían atrapar el oxígeno del agua...

Vivió hace 210 millones de años en el Triásico, en lo que hoy es Europa del norte.