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Gigantoraptor.

El Gigantoraptor es mitad pájaro y mitad dinosaurio, no se sabe, pero lo que sí es.... es que es un misterio.



Descubierto en 2005 en el desierto del Gobi, vivió hace 80 millones de años en la tierra del periodo Cretácico.

Su semejanza con los pájaros incluye características anatómicas tales como un pico en vez de dientes en las quijadas y la posibilidad de estar cubierto de plumas. Es por eso que se piensa que es el animal alado más grande que nunca ha existido. Ya sea volador o no.

Otra duda que aparece sobre este animal prehistórico, mitad dinosaurio y mitad pájaro, es su dieta: se piensa que era hervíboro, aunque por otra parte, tiene garras fuertes y se le considera con movimiento ágil y rápido, características propias de depredadores. En fin, lo sabremos más adelante.
¿Pero cuánto medía el Gigantoraptor? Pues sus medidas son de 5 metros de alto hasta 8 metros de largo. De la familia Oviraptoridae, es el mayor de todos. Puede llegar a pesar hasta 2200 Kg (más de 2 toneladas). Los Oviraptoridae son un grupo de dinosaurios conocidos por incluir muchas especies emplumadas. Gigantoraptor era mucho más grande, aproximadamente 35 veces más grande que su probable familiar cercano, Caudipteryx.


Kelenken guillermoi.

Hace tiempo hablamos de la Titanis Walleri, la segunda ave más grande de la subfamilia de las Phorusrhacidae, o más conocidas como Aves del terror. Hay que aclarar que en la Subfamilia Brontornithinae existen Aves del Terror más pesadas y grande como la ave Brontornis.


Phorusrhacidae y Brontornithinae son subfamilias de la familia de Phorusrhacids. En fin, sigamos con la Kelenken.

El ave más grande es el Kelenken guillermoi. Vivió en Sudamérica, hace 15 millones de años (Mioceno), recordemos que la Titanis Walleri vivió en Norteamérica hace 5. Y podía medir hasta 2,5 metros de altura y llegar a pesar hasta 160 Kg. elenken era ágil y podía cazar y devorar roedores, reptiles y pequeños mamíferos.

Es el ave predadora conocida más grande de la historia. Y no una depredadora cualquiera, se encontraba en la cima de la cadena trófica, y podría hacer frente a otros superdepredadores de la época.

Dos características del Kelenken guillermoi me llaman la atención:

- El tamaño de la cabeza: Esta, llegó a medir más de 70 cm de longitud, siendo el ave conocida con el cráneo más grande. Imagínate una gran avestruz, pero con un pico puntiagudo y en gancho y 7 veces más grande. Todo ello soportado por un cuello robusto y fuerte.


- Lo segundo que me llama la atención es la velocidad: Podría correr más que una avestruz. La avestruz es conocida por la velocidad que le proporcionan sus dos fuertes patas, llegando hasta los 65 km/h. El Kelenken guillermoi siendo joven podría llegar a los 100Km/h. Vamos, que podría atacar a un caballo a galope sin ninguna dificultad.



Moa


Al parecer, habría pertenecido al grupo de aves hoy conocido como rátidas, aves terrestres, bípedas e incapaces de alzar el vuelo, tal como los avestruces. Según los cálculos actuales podía haber unas 11 especies diferentes de moas (aunque se han manejado cifras de hasta 37 especies), algunas tan pequeñas como un pavo y otras de descomunal tamaño. Entre ellas era la Dinornis giganteus (Moa Gigante) la más llamativa pues ostenta el título de haber sido la ave más grande que alguna vez pisó la Tierra, con más de 3' 7 metros de altura, un metro más por encima de uno de sus parientes el avestruz, quien ocupa el segundo lugar con sus 2' 7 metros. Por su tamaño y corpulencia debía consumir a diario tanta cantidad de alimento como un buey.
A parte de la talla, otra diferencia que separa al avestruz de los Moa, es que éste último no vivía en las llanuras sino en los frondosos bosques que, por entonces, cubrían por completo las islas de Nueva Zelanda. Asimismo otra de las características particulares de este animal, se encuentran por ejemplo, que las hembras, que medían algo ser algo más que los machos, delegaban en ellos la tarea de incubar los huevos y el cuidado de los polluelos. Éstos, nidífugos y vivaces, salían de los gigantescos huevos (con cerca de 5 litros de capacidad en las especies más grandes) en un estado de desarrollo lo bastante avanzado para seguir a su padre en pocos días.
En 1658 el gobernador de Madagascar aún las incluía en su catastro de las especies de la isla, siendo éste el último registro concreto que se conserva de una de las aves más espectaculares que hayan existido, y que por sus dimensiones, debió protegerse como un patrimonio de la biosfera.



Se estima que los últimos ejemplares habrían perecido en los albores del siglo XVIII. Aun así, versiones poco fiables señalan que incluso a mediados del siglo XIX se habrían avistado ejemplares en la isla.

La imagen que se ve arriba es una reconstrucción de la caza de la Moa, de hecho se observa que el perfil del cazador princial cumple las características estéticas de los años 20.

Microrraptor


Hablar de dinosaurios, es hablar de evolución, es hablar de Darwin y su teoría, y es hablar de cómo una especie, se transforma en otra. Y uno de los eslabones evolutivos que más fascinan, es  el de la aparición de las aves  desde los dinosaurios.

El pequeño protagonista de este cambio evolutivo de dinosaurio a ave, es el Microrraptor (pequeña rapaz). Pero aunque pueda parecer que el Microraptor es un ave, aún sigue siendo un dinosaurio.  Pequeño, de poco más de 1 kg de peso, y de 80 cm desde la cabeza hasta la cola (de 40 cm) y sobre todo y lo más característico, cubierto de plumas... pero dinosaurio.


Las últimas investigaciones, no solo han corroborado que tenía plumas, sino el color también. Y las plumas de este animal prehistórico eran negras y brillantes, como las de un cuervo. De hecho, sino fuera porque el Microrraptor tenía plumas rémiges (las grandes que permiten volar a las aves) en las cuatro extremidades, tanto en patas delanteras como en traseras, a primera vista nos podría parecer un gran córvido con una cola alargada

Últimamente se especula con que la disposición de las plumas, harían de este terópodo del cretácico un animal torpe tanto en el aire, como en el suelo. Por eso, se ha llegado a la conclusión de que vivía y cazaba planeando y saltando entre las ramas. Algo así como hace actualmente el Águila Harpía actual.
Al ser un dinosaurio terópodo, pues también compartía sus características. Una larga cola ósea, garras en las zarpas y un pico con pequeños dientes afilados.

Esta sería la representación más adecuada a los nuevos datos.
Por último, los expertos aun se hacen un lío al clasificar los huesos de este animal prehistóricos, que por cierto, fue descubierto en China: que si hay dos especies ( M. zhaoianus y M. gui), que si hay una única Microraptor Zhaoianus… bueno, las diferencias entre las dos son insignificantes... por lo menos a mí nivel.

Ahora sí, por último. Se escribe Microrraptor (con dos erres), si lo escribimos con una -r-, primero no suena igual y segundo nos referimos al nombre en latín. Ya sé... me estoy haciendo un poco más friki.