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Rhamphosuchus Crassidens

Hoy hablaremos del cocodrilo más grande que jamás ha existido. Más que el Sarcosuchus Imperator y el Deinosuchus, que son de un tamaño similar (15 metros) y un peso más o menos igual ( 9 toneladas)... dimensiones nada despreciables comparándolas con el cocodrilo más grande actualmente, el cocodrilo marino de 1,5 toneladas y 6 metros.


El nombre de este cocodrilo prehistórico gigante es  Rhamphosuchus Crassidens, cocodrilo-pico. Rhamphosuchus Crassidens es la especie más grande de un género del que ya hablamos: el género Rhamphosuchus y es un pariente extinto del Falso gavial, un cocodrilo de la familia Crocodylidae  con un hocico delgado y alargado. Lo único, es que el Falso gavial mide 4 metros y pesa 250 kg, en cambio el Rhamphosuchus Crassidens mide 18 metros de longitud (aunque otras estimaciones no superan los 15 m.)  y l1 toneladas. Una bestia acuática que aun siendo muy pesada para moverse con agilidad en tierra, en las lagunas y pantanos se convertía en el superdepredador acuático del continente Indio durante el Mioceno.


Gracias a su tamaño y a su hocico alargado pero también ancho, el Rhamphosuchus Crassidens podía devorar presas más grande y de mayor variedad que los actuales parientes de la subfamilia Tomistominae (como el Falso gavial). La gran variedad y desarrollo de los animales ungulados del mioceno fueron un valioso aporte para su dieta. Entre sus presas podíamos encontrar elefantes, berrendos, animales parecidos al ciervo, cerdos gigantes, enormes caballos con garras, camellos, rinocerontes, otros cocodrilos e incluso grandes simios como el orangután o un antepasado nuestro: el gran y fuerte Gigantopithecus. Estos son, todos aquellos animales que se acercaran a beber. Posiblemente, su dieta fuera cambiando a medida que crecía, porque mientras aumentaba su tamaño también crecía su mandíbula y por supuesto su fuerza y, en un principio tuvo que conformarse con peces sobretodo y pequeños vertebrados. Aunque luego devoró todo aquello que respiraba.



Kaprosuchus saharicus.

Kaprosuchus saharicus fue un gran cocodrilo que vivió en el cretácico superior en Niger (África). Este dinosaurio no es extremadamente grande como lo pudiera ser otros cocodrilos prehistóricos como el Deinosuchus o el Sarcosuchus Imperator. "Únicamente" media 6 metros pero lo que llama la atención es su cara. Tenía una cara de terrible depredador, sus grandes dientes sobresalían por encima y por debajo de la mandíbula y una protuberancia rugosa en el hocico (emergente desde el escamoso y parietal) dándole una apariencia agresiva que recuerda a cuando los lobos en posición defensiva enseñan los dientes. Vamos, como el más terrible dragón de las películas fantásticas de hoy.
Otra diferencia entre el Kaprosuchus saharicus y otros cocodrilos es que las cuencas de los ojos se proyectaban hacia delante, y no hacia arriba. Tenia visión estereoscópica , similar a los cazadores como los leones o los lobos.
De hecho, este animal prehistórico era un depredador terrestre, aunque también acuático. Por ser cazador terrestre se le atribuye patas fuertes que le permitían perseguir a sus presas con una gran rapidez y correr a una cierta altura desde el suelo (para ser cococrilo).

Por último, gracias a su apariencia, a sus colmillos desproporcionalmente grandes y afilados, se le dio el nombre de Kaprosuchus, que significa cocodrilo jabalí. Haciendo referencia a los colmillos de los jabalís que tienden a sobresalir del hocico. Y Saharicus por que sus huesos fueron encontrados en el Sahara.


DEINOSUCHUS.


Todos sabemos que los cuerpos de los cocodrilos actuales han cambiado poco desde las primeras especies de cocodrilos de la prehistoria. El bajo metabolismo, la capacidad de estar meses sin comer, su técnica de caza, un cuerpo acorazado y una mordedura que se sitúa en el primer puesto en el podium de las mordeduras más potentes, son características que han le han permitido vivir millones de años sin apenas cambiar su aspecto.

Uno de los cocodrilo más grandes que jamás ha existido y que durante casi  10 millones de años fue el superpredador Deinosuchus, cuyo nombre significa "Cocodrilo terrible". Un gran saurio reptiliano de hasta 15 metros de longitud, con un pesado cuerpo y una pesada cola junto con un robusto cráneo capaz de provocar una de las mordeduras más terribles, una mordedura más potentes de la vida animal. Su peso se estima en 9 o más y cuando mordía a su presa (donde incluiríamos a casi todos los saurios, peces y mamíferos de la época) no la soltaba y la iba arrastrando hasta las profundidades hasta donde se ahogaba.


Probablemente, su forma de caza era similar a la de muchos cocodrilos actuales de gran tamaño. Aparte de aprovechar las idas y venidas de los peces prehistóricos que pasaran por su radio de acción. El Deinosuchus esperaba y esperaba con paciencia en charcas, ríos y en turbios pantanos a que su presa terrestre se acercara a beber. Aprovechando su morfología (ojos y nariz en la partes superior) era capaz de ir aproximándose hasta estar lo suficientemente cerca como para de un gran impulso y ayudado por la fuerza de su cola musculosa, saliera del agua y sorprendiera a la presa sin apenas poder defenderse esta.

Hasta la fecha se sabe que el Sarcosuchus imperator y el Purussaurus tenía un tamaño similar o superior ( entre 11 y 15 metros y un peso de 10 toneladas) y sobrepasado por el Rhamphosuchus crassidens de 18 metros y 12 toneladas.
Este cocodrilo prehistórico apareció hace 85 millones de años y desapareció






Sarcosuchus imperator


En 1964 se encontraron los huesos fosilizados de lo que parecía un cocodrilo prehistórico. Conforme se fueron desenterrando y sacando, viendo que las dimensiones que tenía el animal prehistóricos que reconstruían era un animal especial, los mismos paleontólogos se fueron dando cuenta de que no era un simple cocodrilo. Estaban escavando posiblemente a una especie de cocodrilo que disputaría por los puestos de cocodrilos más grandes jamás descubiertos. Fue tal la sorpresa que les causó a los paleontólogos, que le pusieron un nombre especial: Cocodrilo emperador, Sarcosuchus Imperator (que quiere decir el cocodrilo carnívoro más grande). Cierto es que luego aparecieron otras especies quizá tan grandes como el Sarcosuchus Imperator , como el Rhamphosuchus Crassidens o el Deinosuchus, pero este fue el primero, y por tanto, el que rompió los moldes mentales de lo que se suponía un cocodrilo normal.

El tamaño de este gran depredador era de hasta 15 metros, 2,5 veces más que los ejemplares de cocodrilos marinos, que son los cocodrilos más grandes actualmente vivos. Pero el peso no era proporcional. Mientras que el cocodrilo marino supera por poco la tonelada, el Cocodrilo emperador superaba las 10 toneladas.

Vivieron hace 110 millones de años durante el Cretácico, en los que hoy es África, y las costumbres eran similares a la de muchos cocodrilos actuales. Acechaban en ríos y profundo s lagos a sus presas. Entre las cuales podíamos encontrar primitivos peces, pero también grandes dinosaurios sedientos y que son atrapados como tal y como los cocodrilos atrapan a las cebras y ñus en el río Mara.


Por cierto, dentro de la boca de este saurio, cabía un hombre tumbado, ya que su cráneo medía 2 metros de longitud.